Dos pensamientos nocturnos
Mientras trato de bajar la discografía de Late Night Tales (grandes bandas remixando sus canciones favoritas) aprovecho para escribir algo por acá.
Hay varias cosas que pasaron hoy que me llaman la atención (algunas de forma positiva y otras todo lo contrario).
En breve la gente de Group M abrirá una operación de la mega empresa de PR Burson Marsteller. Eso habla de la madurez del mercado y que los anunciantes están más dispuestos a invertir en servicios que antes ni pensaban. Es buena también la evangelización de las empresas, que entiendan que queda muy feo llamar al director o al departamento Comercial de un medio cuando se publica algo que no les gusta o entienden que afecta los intereses de sus clientes. Por suerte en el mercado hay algunos buenos ejemplos de agencias de PR que están trabajando en ese sentido.
Pero quiero ver más. Quiero ver marcas generando contenidos relevantes y quiero ver a CEOs hablando con los medios. El rol de estos altos ejecutivos ya pasa por ese lado, es una tarea más. Que los gerentes se encarguen de las otras cuestiones, y que finalmente los capos tomen su lugar y no tengan miedo de mostrarse.
Lo que hoy me generó un poco de bronca es darme cuenta nuevamente que las empresas de telecomunicaciones no terminan de entender la importancia del cuidado del servicio. Desde hace tres meses tengo banda ancha móvil. El primer mes fue maravilloso, enviaba correos super rápido, descargaba archivos, miraba Heroes en directo y cada vez que regresaba a casa tenía un documental para pasar a dvd y mirar en la tele. Eso fue el primer mes. El segundo la cosa cambió, Ya no podía mirar TV en directo y los archivos demoraban más en bajar. Tercer mes: ya no puedo chatear con cam, bajar archivos de más de 20 megas (a menos que este dispuesto a esperar un día entero para poder ver una buena película de cine coreano).
Se que es algo que le ha pasado a gente que contrató el servicio en el mismo momento que yo. Lo adjudico al éxito de la demanda que han tenido. Pero tantos nuevos clientes se están comiendo mi ancho de banda!
Mis pensamientos nocturnos van en este sentido: Si tengo tanta confianza en contratar un servicio (tecnología a dos años!!!, una demencia), no me gusta que me fallen de esta forma. Lo lógico sería que esta empresa aumentara su ancho de banda para poder brindar un servicio decente a todos sus clientes.
Ahora, el problema es que ya me imagino todas las vueltas que tendré que dar para rescindir el contrato. No quiero más promesas, directamente la empresa me tiene soberanamente podrido.
Lo que conseguirán es que me voy a llevar la cuenta de celular y las cuentas de unos cuantos amigos que usan los mismos servicios a otra telco.
Yo se que están de parabienes, que el mercado de la telefonía e Internet es una mina de oro, pero no es tan complicado vaticinar estas cosas desde una empresa. Hoy por eso estoy mirando televisión abierta y tratando de no pensar en cómo todo el tiempo las empresas hablan con amor de sus clientes pero nunca tienen un gesto real para con ellos.
He dicho